Propuesta de un espacio de reflexión curricular interinstitucional, para los colegios bilingües de Bogotá

Este documento que llega a sus manos es el resultado de un proceso de reflexión sobre la importancia de aunar esfuerzos para atender a la población de estudiantes inmigrantes que no hablan español como primera lengua, a los colegios bilingües de Bogotá.

 

Somos conscientes de que los movimientos migratorios en Colombia han crecido y siguen en aumento. Nuestro país es un destino atractivo, no sólo para los turistas, sino para personas con intereses laborales. Por tanto, es apenas natural que los padres, principales gestores de los movimientos migratorios, quieran estar con sus familias, incluidos sus hijos. Para estos estudiantes y por sus necesidades de integración es que surge la propuesta de un espacio de reflexión curricular interinstitucional que les ofrezca las herramientas a los colegios para discutir en espacios presenciales, con apoyo virtual, sobre el tratamiento que le están dando a la situación de integración de los estudiantes. Especialmente porque el aprendizaje de una nueva lengua no supone únicamente aspectos lingüísticos, sino también el aprendizaje y la recepción de una nueva cultura, de manera particular cuando se está en proceso de inmersión.

 

Nuestro interés es contribuir, por medio de este documento, a consolidar ese espacio de reflexión interinstitucional, sin suplantar sus propios esfuerzos e intereses. De ningún modo, esta cartilla busca convertirse en un reglamento que deba seguirse al pie de la letra, ignorando los trabajos que cada institución ha realizado individualmente; por el contrario, nuestros aportes buscan ser provocadores de discusión y crecimiento.

 

Somos conscientes, como sociedad y como país, que de los encuentros de experiencias (en los que el conflicto es visto como un elemento de diálogo y de crecimiento) surgen las ideas para tratar una situación en común, como la que aquí nos convoca.

Presentación 

 

L1 Lengua materna: por lengua materna o L1 se entiende la primera lengua que aprende un ser humano en su infancia y que normalmente deviene su instrumento natural de pensamiento y comunicación. Con el mismo sentido también se emplea la lengua nativa y, con menor frecuencia, la lengua natal. El término lengua materna se suele emplear en contraposición a la lengua extranjera (LE) o a la lengua segunda (L2). 

 

 

ELE: El acrónimo ELE significa ‘español como lengua extranjera’ y se emplea habitualmente entre los profesores, investigadores, productores de materiales y demás especialistas de la enseñanza del español a hablantes nativos de otras lenguas. Si bien la enseñanza del español como lengua extranjera cuenta con siglos de historia, las siglas ELE (también E/LE) son de reciente acuñación, datan de la década de los 80 del siglo XX. 

Para iniciar
(Algunos conceptos a tener en cuenta)

Aunque sabemos que a las personas a quienes llega este documento están relacionadas con los ámbitos de la educación bilingüe, queremos precisar algunos términos, desde el Diccionario de términos clave de ELE,  para que todos estemos contextualizados en cuanto a su referencia.

Currículo: el término currículo designa el marco general de planificación, actuación y evaluación en el ámbito de la enseñanza y aprendizaje; su objetivo principal es facilitar la integración y coherencia de las decisiones que se adoptan y de las actividades que se llevan a cabo. 

El punto de inicio de este recorrido hacia algunos elementos que contribuyan a consolidar un espacio de reflexión curricular interinstitucional en ELE, en los colegios de Bogotá, parte por comprender cuál es la situación que los une como instituciones.

En primer lugar, es fundamental tener presente que este documento va dirigido hacia los colegios bilingües, pues son los espacios en los que ingresan estudiantes que no hablan español como primera lengua, al considerarlos cercanos a su L1 y como espacios en los que se encontrarán similitudes con el sistema educativo del que provienen.

¿Qué nos une?

(Características de los colegios bilingües) 

¿A quiénes consideramos  colegios bilingües?

 

"Es un colegio bilingüe internacional si: tiene nexos cercanos con organizaciones oficiales de un país extranjero. Recibe apoyo financiero directo o envío de profesores extranjeros para trabajar en el colegio. Existe una alta intensidad de contacto con la lengua extranjera en el plan de estudios (más de 50%). Se usan dos o más lenguas como medios de enseñanza aprendizaje de distintas áreas curriculares. Usa materiales y textos importados del extranjero. Promueve un contacto directo de sus estudiantes con el país extranjero a través de intercambios o pasantías. Requiere que sus graduados aprueben un examen de lengua extranjera internacional además de aprobar el currículo colombiano. Promueve una orientación bicultural o intercultural”. (Educación Bogotá, S.F.)

 

Antes de considerar la creación de este espacio, creemos pertinente revisar qué conceptos abarcan la definición de nuestra propuesta:

 

*Primero, por el término “espacio” entendemos, “el lugar de la reflexión y del “dar lugar” a la reflexión en la praxis docente” (Sanabria, citado en Estrada, 2013, p. 30).

 

*Segundo, la definición de reflexión que ofrece el Diccionario de la Lengua Española (DLE) nos remite a: “pensar atenta y detenidamente sobre algo”. En este caso, esa reflexión la proponemos en torno a la situación de los estudiantes extranjeros que no hablan español y que se integran al sistema educativo colombiano, principalmente  a los colegios privados bilingües.

 

*Tercero, lo curricular nos remite al “conjunto de factores que intervienen en el proceso de enseñanza y aprendizaje: materiales, equipos, exámenes, formación de profesores, etc.: todas las medidas de carácter pedagógico relacionadas con el centro educativo o con el plan de estudios”, según la definición de Stern (citado por García Santa- Cecilia, 2008, p. 3).

 

*Cuarto, lo interinstitucional lo entendemos como “lo referido a dos o más instituciones relacionadas entre sí” (DEL).

 

 

¿Por qué un espacio de reflexión curricular interinstitucional? 

¿Por qué un espacio de reflexión curricular interinstitucional?

Por todo lo anterior, el espacio de reflexión curricular interinstitucional es un lugar en el que los profesores de los distintos colegios bilingües de Bogotá pueden pensar la situación que se presenta con los estudiantes extranjeros que no hablan español y que ingresan a las instituciones, y pueden tomar decisiones, basadas en los prácticas  y saberes compartidos, que contribuyan a ofrecer a los estudiantes una experiencia de aprendizaje acorde con sus necesidades e intereses. Lo anterior, porque sabemos que el aprendizaje de una lengua no se limita al aprendizaje del código, sino que va más allá: la cultura, principalmente.

 

Sabemos que en los colegios bilingües,  pese al interés y las acciones por integrar estudiantes de otras nacionalidades que llegan para cursar sus estudios de primaria y bachillerato, existe una serie de limitaciones, entre las que se encuentra la lengua, que no permite, en muchos casos, ni el desarrollo óptimo de las competencias de las asignaturas cursadas, ni, aun más importante, la interacción con los miembros de la comunidad educativa y de la sociedad en general.

 

Aunque los colegios bilingües en Bogotá, como se ha mencionado, presentan programas de inmersión en los que el inglés, el francés, el alemán, el hebreo, entre otros, son las lenguas que se usan en la mayoría de espacios académicos, y podrían no representar mayores dificultades, parece olvidarse el lugar que tiene el Español como Lengua Extranjera (ELE) para los estudiantes que se incorporan al colegio, que, entre otras dificultades, carecen del apoyo suficiente en su proceso de  aprendizaje de la misma. Por lo que nos referimos a que, pese a los esfuerzos por seguir el proceso de los estudiantes extranjeros, desde algunas experiencias es evidente que no se cuenta con un espacio exclusivo para el aprendizaje del español, y que muchas veces este proceso se da en paralelo con el curso de las otras asignaturas. Esta situación puede complicar el acercamiento de los estudiantes a la lengua meta (en este caso, el español) y ocasionar mayores dificultades que, además, se pueden evitar con el desarrollo pertinente de los factores que intervienen en el proceso de aprendizaje de la lengua,  y de integración al ambiente escolar y social.

 

Lo mencionado no representa una situación menor, pues, aunque estos estudiantes se desenvuelven académicamente en su lengua materna, los otros espacios de la vida escolar (y en general, en el lugar de residencia) requieren el dominio del español para lograr una comunicación efectiva e integrarse a la comunidad en general.

Como lo mencionamos, la situación planteada no es exclusiva de algunas instituciones. En general, la naturaleza bilingüe de los colegios a los que nos dirigimos los hace atractivos para que las familias inmigrantes inscriban a sus hijos en ellos. Lo anterior porque, como es conocido, las comunidades de lengua (inglés, francés, alemán, italiano, entre otras) cuentan con un espacio en el que tienen contacto con su lengua materna (L1), a la par que se integran al sistema educativo colombiano.

 

Debido a esta situación compartida, consideramos pertinente que el espacio de reflexión curricular sea un lugar compartido. Es decir, que en este, más que visiones externas (algunas  veces mal llamadas “expertas”) lo que se comparta sea el conocimiento que nace de la práctica docente, de la experiencia de los estudiantes, estos dos actores como los directamente implicados por las decisiones que se toman para la actuación que se lleva a cabo en el aula;  y de la visión de las directivas.

 

Por lo anterior, la propuesta de trabajar en red se refiere a la posibilidad de “reconocer la experiencia del trabajo del otro desde sus creencias y vivencias (…) Tal vez lo más valioso de este ejercicio es la preocupación por el proceso en función de unos resultados en los cuales tanto maestros, profesores e investigadores se sientan representados en sus aportes y reconocidos en su trayectoria (Castro, Catebiel, Gutiérrez, Hernández, 2004, [p.3]), esta posibilidad de dialogar, de entablar conversación con los pares, es la riqueza de un trabajo articulado entre las distintas instituciones educativas que afrontan una situación en común.

 

Es importante resaltar que la propuesta no busca sustituir los espacios que ya existen, precisamente porque entendemos que las asociaciones entre colegios están dadas para fortalecer los lazos desde los intereses y visiones comunes. Asimismo, nuestro interés no es indicarles cómo hacer lo que hacen, sino orientar el espacio y provocar su creación, como una forma de explorar las discusiones,  puntos de convergencia, y divergencia, para una situación común que se presenta en distintos ambientes educativos, independiente de su naturaleza como institución o concepción curricular.

 

¿Por qué trabajar en red?